El nivel básico para la población en situación de discapacidad está sujeto a los conceptos y destrezas desarrollados por cada persona en el nivel inicial, tomando como fundamentales:
La apropiación de los elementos iniciales en la disociación.
Percusión corporal.
Discriminación tímbrica a partir de las sensaciones.
Conciencia del cuerpo como eje central de expresión, proyección y comunicación.
Partiendo del nivel inicial en el que se realizan actividades que conllevan al reconocimiento del cuerpo como elemento sonoro y receptor de información a partir de percusiones corporales, el reconocimiento de timbres, duraciones e intensidades, el trabajo directo con los monitores, compañeros, pares, docentes y acompañantes, y el trabajo directo con las personas que tengan el conocimiento de las discapacidades, se pasa al nivel básico de interpretación vocal e instrumental.
Este nivel toma elementos básicos de posturas, emisión de la voz por medio de rimas, adivinanzas, onomatopeyas, ejercicios rítmicos básicos asociados al braille y a la lengua de señas, ejercicios rítmicos básicos asociados a la euritmia, y montajes de obras sencillas con instrumentos melódicos como la flauta, xilófonos, carillones y percusión.
Estimular el conocimiento de sí mismo.
Estimular la expresión de sentimientos y emociones.
Reforzar habilidades de comunicación y relación con otros.
Reducir el nivel de estrés.
Fortalecer autoimagen y valoración.
Mejorar la autoestima y seguridad de sí mismo.
Mejorar la calidad de vida.
Proporcionar a la persona un bienestar biopsicosocial.
Reconocer aspectos de la vida en la producción sonora e integrarlos a su personalidad.
Buscar nuevas formas para enfrentar situaciones conflictivas.
Para llegar a tener unos alcances significativos en este nivel, es importante tener en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje según la discapacidad y realizar adaptaciones curriculares que permitan la comunicación activa; esto es, por medio de la lengua de señas, el braille y dinámicas que permitan llegar a transmitir el mensaje de una manera lúdica y entendible para aquellos que poseen discapacidad cognitiva.
Los alcances se dan de acuerdo a la participación colectiva de docente, monitor, guía y niño o joven en situación de discapacidad, por medio de una interacción permanente. El alcance más significativo será la inclusión de la discapacidad en los diversos formatos y posibilidades de montajes que se tengan en la escuela de música.