En este lineamiento el formato de las expresiones vocales hace referencia a las distintas maneras individuales o colectivas de producir, conocer, compartir y disfrutar la emisión de los cantos de diversos contextos y culturas.
Para el caso concreto, hemos definido dos categorías o subformatos en este formato: las músicas vocales tradicionales y el canto coral.
En el canto coral se denomina coro, coral o agrupación vocal a un conjunto de personas que interpretan una pieza de música vocal de manera coordinada, afinada, expresiva y con adecuada emisión y dicción.
En el ámbito coral encontramos los siguientes sub formatos:
Adulto: sopranos, altos, tenores, bajos. Formato existente desde el siglo XVII.
Juvenil: soprano, alto y barítono (voz recién cambiada). Este coro mixto juvenil es la agrupación más común en Colombia dentro de los planes departamentales, el plan de música y las casas de cultura.
Coro infantil: coro de voces blancas: sopranos, y altos. Dentro de esas dos categorías puede tener divisiones: Soprano 1 y 2 y alto 1 y 2.
Sopranos y altos (voces de mujeres adultas diferentes de las voces blancas). Dentro de esas dos categorías puede tener divisiones: Soprano 1 y 2 y alto 1 y 2 para designar aquellas voces que cantan más grave de las que cantan más agudo, dentro de la misma cuerda.
Adulto: tenor, barítono y bajo.
Juvenil: alto, tenor y barítono.
Todos estos formatos corales cuentan con repertorios específicos alimentados por el desarrollo de muchos años de tradición vinculados a las músicas sinfónicas y al ámbito académico.
Sus desarrollos se sustentan en la interpretación de repertorios académicos de carácter formal, con rigurosidad en el trabajo técnico vocal y con una frecuencia de encuentro colectivo de una vez por semana como mínimo, para la realización del ensayo, adicional a las frecuentes puestas en escena.
De otro lado, entre las expresiones vocales se encuentran los formatos vocales asociados a las músicas tradicionales. Éstos son muy variados, por lo que aquí se mencionarán algunas generalidades referidas a las músicas tradicionales propias de varias regiones.
Cantadoras de música tradicional con énfasis en bullerengue y músicas de arraigo palenquero. Estas músicas se caracterizan por ser cantos responsoriales en su mayoría, de estrofa y coro.
Tradición de decimeros: hombres que improvisan versos en décimas sin ningún acompañamiento instrumental; tradición que incluye la competencia entre dos hombres que despliegan habilidades improvisatorias para la elaboración repentista de los versos.
Cantos labor o vaquería, son cantos que acompañan el cotidiano de los hombres dedicados al cuidado, ordeño y traslado del ganado en las tierras de Córdoba. Existen cuatro tipos de cantos: los de ordeño, el cabestrero (para llevar el ganado de un lado para otro), los de vela (para el momento que se lleva en un lote de ganado sin techo para que se tranquilice en la noche y no se mueva) y los de domesticación, todos entonados a capella.
Dentro de los aires característicos de esta región encontramos: Son de negro, bullerengue, chandé, cumbia, Son corrido, porro y gaita.
Cantadoras de música tradicional con énfasis en cantos de funebría: gualis, bundes, chigualos; cantos de alabanza a Dios o alabaos, cantos navideños o villancicos, cantos de cuna, arrullos o arrorós; cantos de cosecha, berejú y el patacoré . En general músicas que hablan de temas referentes a la naturaleza o las costumbres tradicionales. Estos cantos son responsoriales con una estructura de estrofa y coro.
En la tradición vocal de esta región se emplea el canto a varias voces en algunas derivaciones del currulao como la juga, y en trabajos significativos de contrapuntos que se aprenden por imitación y van acompañados por conjuntos de marimbas de chonta. Entre otros aires/géneros cantados de la región Pacífica se encuentran: abozaos, maquerule, el pregón, el caramba, el romance, pango o pángora, andarele o andarete, madruga, tiguarandó, saporrondó, aguabajo, aguacorte y aguachica. Estos aprendizajes deben apreciarse y estudiarse como parte de un arraigo afro musical de cientos de años de existencia.
Cantos de Río.
En las músicas vocales de esta región, la más representativa es el joropo y en ella se encuentra a) El contrapunteo, dentro del cual se cantan corríos, que pueden ser conocidos o inéditos; b) El pasaje, que como el poema se caracteriza por ser de ritmo cadencioso; c) El golpe llanero, que constituye los verdaderos ritmos alegres del joropo y pueden ser ejecutados e interpretados en tonos mayores y menores.
El contrapunteo es el canto entre varios copleros, que cantan coplas aprendidas o improvisadas; aquí casi siempre se está improvisando para derrotar, callando a sus contendores; se dice que es un canto relancino o a lo divino, y para cambiar la letra de la terminación, de la rima por la que se está cantando, se pide permiso, cantando desde luego (SINIC).
Los cantos de vaquería o de trabajo llanero son una tradición oral. Ellos le cantan al ganado, a la naturaleza y a la vida. Son canciones que caracterizan a la región llanera del Vichada, Arauca, Meta y Casanare. Dentro de los cantos de vaquería existen cuatro categorías: los de ordeño, el cabestrero (para llevar el ganado de un lado para otro), los de vela (para el momento que se lleva en un lote de ganado sin techo para que se tranquilice en la noche y no se mueva) y los de domesticación, todos entonados a capella.
Tradición de solista vocal masculina y femenina.
Tradición de duetos especialmente masculinos, pero también femeninos, en los últimos 25 años. Anteriormente era enfáticamente masculino, pues uno de sus propósitos principales era ofrecer serenatas a las mujeres.
Tradición de dueto o trio femenino para el canto de guabina veleña. Esta tradición es acompañada con danza: durante las partes instrumentales un hombre baila con las dos cantadoras. La copla que cantan las mujeres ocurre sin acompañamiento instrumental.
Tradición de conjunto vocal instrumental que conjuga lo instrumental con lo vocal, normalmente en formato de trío.
El repentismo o la trova también están presentes en esta región, con énfasis en los departamentos del eje cafetero.
Dentro de los aires/género propios de esta región encontramos: pasillos, guabinas, bambucos, merengues campesinos, rumbas criollas, danzas, valses, torbellinos, merengues joropeados.
Además de los formatos mencionados aquí, existe hoy un enorme movimiento musical generado en la diversidad de industrias musicales que incluyen al menos tres fuentes:
La industria del disco, que moviliza la producción musical realizada por compositores y agrupaciones de cada región, algunas de estas provenientes de las músicas tradicionales. Esta industria tiene ya más de un siglo y en el país ha sido de mucho impacto en los distintos ámbitos musicales.
La televisión y la producción de videos musicales que son ampliamente difundidos y consumidos en todo tipo de aparatos reproductores de video como iPod, iPad y Tablets. Todos los artistas hoy en día piensan en la realización del video paralelamente, y casi con mayor importancia que la producción sonora.
La producción de conciertos masivos, que forja una industria de gran tamaño y vincula a enorme cantidad de artistas de todos los géneros, entre los que se incluye el pop, la balada, el jazz, el rock y el rap, mientras transforma los idearios de todos, tanto de los artistas como de los “productores”.
Con esta aproximación se trata de acoger dentro de la práctica colectiva todas aquellas prácticas vocales que propicien los aspectos del trabajo conjunto, (no solista) entre las cuales está el coro y aquellas expresiones grupales dentro de la música tradicional, músicas urbanas y músicas populares, teniendo en cuenta el desarrollo y la apropiación de conceptos específicos (géneros, estilos) y de aspectos técnicos-expresivos.
Siendo la voz un instrumento que necesita del cuerpo para amplificarse, para sonar con toda la capacidad y potencia que puede tener, lo sonoro se puede mirar de la siguiente manera:
Para hacer onomatopeyas y sonidos como efectos que no estén organizados dentro de una melodía, abarcando todo el rango, diferentes timbres y dinámicas.
Para enriquecer y tomar conciencia técnica de las sonoridades vocales, mediante la exploración de diversas formas de emisiones: mecanismos ligero y pesado o voz de pecho y de cabeza; y diferentes calidades de emisión como la nasal o la gutural.
Para hacer percusión corporal y “jugar tejiendo” entre el cuerpo y la voz.
Pasar al cuerpo todo lo que se hace con la voz, explorando alturas, timbres, dinámicas y ritmos.
Es entendido como herramienta fundamental para la apropiación de conceptos por medio de la creación de un archivo de imágenes, sensaciones y sonidos, timbres, texturas, alturas, ritmos, estructuras y formas, ciclos armónicos y todos aquellos aspectos del fenómeno musical/vocal que permitan consolidar la música en imágenes sonoras mentales entendibles y traducibles.
Desarrollo del sentido de la kinestesia, aprendizaje desde las sensaciones y la memoria física.
Desarrollo de la afinación prefonatoria, la afinación antes de cantar que es la unión de la memoria física y la memoria tonal.
La escucha como elemento primordial en el aprendizaje vocal.
Trabajo de aprestamiento mental, que enfoca al individuo con toda su atención al trabajo vocal/musical que se va a realizar.
Acercamiento puntual a la lecto-escritura.
En este nivel, se propone el desarrollo en la escucha activa e interior, con un mayor nivel de reflexión, discriminación y reconocimiento (tímbrico y de textura). Esto implica un énfasis en el trabajo del oído interno que se entiende como mediador en los procesos musicales y que permite “poner la música en la cabeza y en el cuerpo” (Piñeros, 2016). Para su trabajo se plantea enfatizar los vínculos entre el oído interno y la memoria:
Tonal
Rítmica
Armónica
Corporal
Emocional
La voz y el cuerpo son una sola cosa. La voz se expresa por medio del cuerpo y necesita de él para su construcción y desarrollo. El cuerpo debe estar sintonizado con las necesidades particulares de la voz como lo son:
Aprestamiento corporal, preparación y disponibilidad del cuerpo para la tarea que va a realizar.
Consciencia de una postura estable y equilibrada, que brinde solidez y flexibilidad al mismo tiempo.
Manejo corporal expresivo que evidencie los cambios de agógica y dinámica y los aspectos formales de los repertorios.
Trabajo corporal desde el concepto de energía, para mantener el sonido vivo y activo.
Se entiende que en este eje, el desarrollo motriz apoya el aprendizaje rítmico, el abordaje de los instrumentos y el desarrollo de destrezas que permiten:
La expresión con libertad a través de la improvisación.
El trabajo de ensamble, ajuste, precisión rítmica, medida y ritmo.
Exactitud y destreza, apropiando el pulso interior y el concepto de tempo estable, independiente de la velocidad o de la dinámica.
El trabajo de este eje en el nivel básico tiene como objetivo el reconocimiento de la voz como instrumento particular a cada quien, encontrar la propia expresión y desarrollar sus posibilidades.
Abarca el desarrollo de la afinación prefonatoria y la memoria tonal aunada a la memoria muscular (es decir, la posibilidad de imaginar, pensar, oír mentalmente, sentir, memorizar y recordar los ajustes de la laringe y el cuerpo para reproducir a voluntad los sonidos y las alturas deseadas). En las expresiones vocales, este eje incluye:
El ciclo respiratorio de inhalación y exhalación.
La importancia de la energía que provee la musculatura corporal.
El desarrollo del apoyo.
El uso de las consonantes explosivas para conectar el cinturón abdominal.
La administración de la exhalación.
El entrenamiento para lograr un sonido sano, libre y fácil.
Flexibilidad y agilidad.
Ampliar el rango.
Manejar los mecanismos (si aplica).
Manejar los passaggios (si aplica). Estos son “los puntos donde se llevan a cabo los cambios de registro”. “El ámbito donde se lleva a cabo el passaggio puede incluir dos o tres sonidos donde se dificulta cantar. Es en este trayecto donde se pueden producir los “gallos” o quiebres de voz” (Piñeros 2004, p. 98 – 99).
Manejar diferentes timbres.
Reconocer similitudes y diferencias en las maneras de emisión vocal.
Realizar un entrenamiento vocal con una perspectiva amplia del verdadero mundo musical desde el primer momento, donde se incluye el canto de acordes disminuidos, aumentados, con séptima, menores y mayores en todas las inversiones y clusters, asomándose al extenso mundo de la música como una oportunidad para los estudiantes de contar con una experiencia real de la música y como una manera contundente de construir su archivo auditivo.
Las tonalidades pertinentes según las edades.
Las voces blancas y su manejo.
Las voces adolescentes y su manejo.
Las voces adultas y su manejo.
Conocimiento de la tradición, de cómo se ha hecho anteriormente.
Conocimiento de los intérpretes, la historia y su desarrollo.
Conocimiento de las fuentes, los estilos y los géneros.
La importancia del aprendizaje en grupo.
Desde el conocimiento explorar para llegar a una expresión propia desde lo vocal, lo corporal y lo instrumental, que aporte a la expresión del grupo.
La voz está ligada al desempeño de los conjuntos instrumentales banda, orquesta y agrupaciones de músicas tradicionales, populares y urbanas, de manera que debe existir correspondencia entre lo instrumental y lo vocal, sobre todo teniendo presente que cada persona debe tener libertad para escoger las prácticas de su predilección y que el trabajo desde lo instrumental no excluye ni es superior al trabajo vocal, y que, al contrario, ambas son complementarias.
El acercamiento a un instrumento armónico se entiende como relevante para el desarrollo del pensamiento musical, teórico, auditivo y armónico, así como un factor que contribuye al desarrollo de la memoria tonal, la asimilación-apropiación de elementos musicales (armonía, formas, estructuras musicales), la improvisación y el apoyo para el desempeño como director-docente.
El repertorio es un medio adecuado para establecer y desarrollar los fundamentos del desarrollo vocal, a través del cual el docente o director pone en práctica todo su conocimiento, y es también un medio para que el grupo concrete y muestre los avances y logros propuestos.
Un repertorio que esté acorde con las fortalezas y debilidades del momento, que se pueda montar en un corto plazo y haga lucir y demostrar los logros de la agrupación. Siempre es importante tener un repertorio que se monta en un tiempo relativamente corto y que suena bien para cumplir con las invitaciones que se le haga a la agrupación.
Un repertorio que sea un poco más difícil, pero aún dentro de las posibilidades del grupo, con el objeto de exigirles mayor trabajo, con mayor tiempo de desarrollo de habilidades técnicas y expresivas así como de elaboración del pensamiento musical, pero realizable a mediano plazo. Este repertorio puede estar listo para mostrar al final de un período escolar o semestre.
Un repertorio que muestre a los estudiantes hacia dónde van y a dónde pueden llegar. Un repertorio con mayores exigencias que posiblemente necesita de un trabajo a largo plazo para sonar como se quiere, pero que le muestra a la agrupación lo que el director cree que es capaz de hacer, de manera que lo estimula a trabajar con ahínco y entrega para llegar a cumplir con esa meta inclusive en un tiempo menor al pensado, precisamente por la motivación creada.
Es importante pensar no solo en los repertorios puntuales y específicos para cada tipo de agrupación, sino también en repertorios que puedan hacerse con variedad de agrupaciones con el fin de poder unirlas en presentaciones donde lo vocal y lo instrumental estén presentes.
Desarrollar las voces individualmente dentro de un contexto grupal.
Destacar las fortalezas vocales del grupo.
Desarrollar el sentido de línea en el fraseo musical, entendiendo que la música tiene dirección.
Desarrollar resistencia respiratoria a través de los fraseos musicales.
Desarrollar la conciencia y uso de la musculatura abdominal para el desarrollo de un sonido robusto y proyectado, trabajo que se inicia a través de células rítmicas, apoyadas en las consonantes explosivas.
Desarrollar flexibilidad vocal a través de todo tipo de intervalos melódicos en escalas, arpegios y modos.
Explorar el trabajo de la percusión corporal a través de motivos melódico-rítmicos.
Trabajar todos y cada uno de los conceptos musicales a desarrollar durante las clases y ensayos.
Ofrecer una experiencia significativa que contribuya al desarrollo integral del individuo.
Canto al unísono: por su exigencia y contribución a la construcción de un sonido grupal.
Ostinatos melódicos y rítmicos para comenzar la independencia de voces.
Quodlibet, canciones superpuestas.
Cánones sencillos y cortos como incursión al canto polifónico.