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5.3. Canto Colectivo

El canto colectivo del área de expresiones vocales abarca diversidad de géneros, de estilos y de formatos dentro de los que se incluye el coro. Para iniciar el trabajo es importante dar prioridad al canto colectivo de la expresión vocal que se dé en el formato regional, rural, urbano o de donde se localice la escuela municipal, por la familiaridad y cercanía de éste con la cotidianidad de las personas. En este sentido, no se hace referencia solamente a los formatos tradicionales, sino a prácticas familiares comunes (las chirimías, la banda de rock, etc.).

Si bien es relevante partir de las prácticas más cercanas a las personas, es indispensable tener la oportunidad de poder incursionar en otras maneras de hacer, en otros géneros o estilos y formatos diferentes, que despierten curiosidad, con el fin de ampliar el pensamiento y desarrollo musical, transferir a otras expresiones conceptos e ideas musicales apropiadas en los procesos, demostrando reflexión y construcción de pensamiento musical autónomo.

En el canto colectivo del área de las expresiones vocales, el desarrollo del formato debe estar ligado al repertorio que se trabaja en cada región según el género, estilo, etc., por ello la importancia de escoger un repertorio que esté de acuerdo a los niveles, edades e intereses.

El trabajo se debe enfocar en (donde aplique):

Todo este trabajo enfocado en voces debe realizarse con excelente calidad de sonido y afinación.

A continuación se proponen algunas pautas para el abordaje del canto colectivo. Se inicia con las pautas que se deben tener en cuenta para un correcto desarrollo y aprendizaje del canto, para posteriormente proponer un proceso técnico de abordaje. Entre las pautas se incluyen:

Pautas para el canto colectivo

Postura y aprestamiento corporal. Para cantar necesitamos todo el cuerpo.

Trabajo respiratorio. El Ciclo completo de la Respiración debe ser IDA: Intercostal-Diafragmático- Abdominal. El ciclo cconsta de: inhalación, exhalación y recuperación sin interrupción.

Debemos inhalar profundamente, aumentando la actividad del diafragma y de los músculos intercostales, y exhalar lentamente, administrando y manejando correctamente el aire por medio de la actividad de los músculos abdominales y del piso pélvico. Este trabajo permite obtener una columna de aire – constante – continua - coordinada - dosificada- con dirección y energía (Piñeros, 2004, p. 59).

  • Una inhalación silenciosa.

  • Una inhalación por boca y nariz al mismo tiempo.

  • Se inhala en el gesto de cantar.

  • Se canta en el gesto de inhalar.

  • Una exhalación precisa y efectiva

  • Se exhala con energía.

  • La energía le imprime la intención interpretativa al aire y al sonido.

  • Atención a la importancia de la energía que provee la musculatura corporal en el desarrollo del apoyo.

  • Se hace conciencia del cinturón abdominal por medio del uso de las consonantes explosivas p, f, sh, k, t y sus combinaciones.

Trabajo vocal. Uso de articuladores. Para el inicio coral, se propone el trabajo sobre un molde bucal para desarrollar una horma, una plantilla que permita el trabajo y la consecución del sonido coral esperado, como punto inicial. Para lograr el molde mencionado es importante tener en cuenta el correcto uso de los articuladores. Éstos son los órganos del habla a través de los cuales se hacen los ajustes necesarios que modifican las propiedades acústicas del tracto vocal. Estos son: labios, comisuras, lengua, paladar blando, arco zigomático, rostro y los ajustes que estos pueden producir tienen unas especificaciones que ayudan al buen desarrollo del sonido:

Abrir la boca. Es necesario abrir la boca separando la mandíbula del maxilar superior hasta poder introducir en la boca dos o tres dedos verticalmente.

Llevar las comisuras hacia delante, para ayudar a enfocar el sonido. Si se separan y abren, el sonido se desparrama.

Labios relajados. Los labios deben permanecer relajados, para poder servir como propulsores del sonido ayudando en la elevación del arco cigomático.

Arco cigomático. Es la zona del bigote, se debe levantar dejando asomar levemente los dientes superiores, lo que ayuda en la proyección del sonido.

Paladar blando elevado. El paladar blando que le sigue al paladar duro inmediatamente después de los dientes en el cielo de la cavidad bucal. Se debe elevar para servir como caja de resonancia a la voz, aumentando su proyección.

La lengua debe estar relajada, en forma de cuna, con la punta pegada al borde de los dientes inferiores, el centro acocado y la base abajo, ocupando el menor espacio posible, para aumentar el espacio de la cavidad bucal y así su proyección.

Expresión facial agradable. El rostro debe tener una expresión neutra, para poder expresar el significado de lo que se canta, sin ninguna tensión innecesaria, gestos o muecas.

  • Para lograr un sonido sano, libre, orgánico y fácil.

  • Desarrollo de flexibilidad y agilidad vocal según lo requiera el género.

  • Ampliación del rango vocal y manejo de toda la extensión.

  • Manejo y uso de los mecanismos (si aplica).

  • Manejo y uso de los quiebres o puentes (si aplica).

  • Desarrollo y manejo de variedad de timbres / colores vocales.

  • Realizar un entrenamiento vocal con una perspectiva real del amplio mundo musical.

  • Conocer y practicar nuevos referentes sonoros.

  • Abrir una ventana al extenso mundo de la música y no supeditarse como docente al tremendamente limitado mundo sonoro de lo mayor y lo menor.

  • Reconocimiento de similitudes y diferencias en la manera de emitir el sonido entre los diferentes géneros, con el fin de poder puntualizar algunas características “tipo” de las expresiones vocales específicas que se trabajen con el fin de fortalecer su uso.

  • Esto último debe ofrecer claridad a la hora de compartir sus maneras entre las regiones, para que todos puedan aprender cómo se canta en otras regiones y tengan herramientas para abordar otros repertorios si así lo desean, siendo respetuosos de sus particularidades y conscientes de sus diferencias.

Calidad del sonido. El sonido coral que se busca desarrollar es un sonido natural con foco y proyección.

  • Natural: sonido apropiado para la edad y tipo de voz.

  • Foco: sonido concentrado, sin escapes de aire.

  • Presencia y firmeza: sonido con cuerpo que da el engranaje de la energía corporal.

  • Proyección: alcance y trascendencia.

  • Balance: equilibrio entre claro/oscuro, brillo y profundidad.

  • Mecanismo ligero: uso de la voz cantada, comprender el mecanismo.

  • Tesitura correcta: repertorio y calentamiento entre mi y si (Re –Re).

  • Unísono: canto al unísono durante la primera etapa.

  • Volumen: no exigir volumen especialmente a los niños.

  • Energía: basada en la postura corporal erguida y dinámica.

  • Afinación: hábito de cantar con precisión las alturas.

Para este importante tema del sonido, es importante hablar específicamente de la energía y la afinación, aquí son brevemente ampliadas.

Energía. Hace referencia al apoyo que le presta la activación de la musculatura corporal a la producción vocal, concretamente en dos aspectos fundamentales: consecución y permanencia. La energía se imprime en el sonido:

  1. Por medio de la activación y constante uso de la musculatura del cinturón abdominal y del piso pélvico.

  2. Por medio de gestos corporales que recuerdan y amarran la sensaciones y los conceptos aprendidos al sonido producido.

  • La consecución y permanencia de una postura arriba y adelante, dinámica, ágil, estable y sólida (no dejarse ganar por la gravedad).

  • La producción y permanencia de una columna de aire firme sin ninguna fluctuación, constante, continua y coordinada.

  • La producción y permanencia de un sonido con foco y proyección.

  • La consecución y permanencia de la afinación deseada.

  • La posibilidad de trabajar con el concepto de fraseos.

  • El desarrollo de la resistencia.

La energía permea todo. La energía concreta la calidad del sonido.

Afinación. La afinación es un hábito que se desarrolla para cantar con precisión las alturas de una melodía, que implica la inclusión del oído interno, la memoria tonal y la memoria física.

  • La postura, que debe ser dinámica, ágil, sólida y firme.

  • El molde bucal debe ser correcto al igual que el uso de los articuladores.

  • El uso correcto del mecanismo liviano. Lo contrario afecta la afinación (mecanismo pesado).

  • El sonido debe tener fuerza y presencia, foco y proyección.

  • La respiración debe tener continuidad y firmeza en la exhalación. La columna de aire discontinua y sin energía afecta la afinación.

  • La energía. Debe haber apoyo de la musculatura y firmeza en la postura.

  • La coordinación: cuando no se pueden disociar varias tareas (atención mental, concentración o trabajo corporal).

  • Es muy importante el trabajo de la afinación prefonatoria en la consecución y desarrollo del hábito de una buena afinación.

  • Para ayudar a encontrar la voz cantada es importante conocer lo que la diferencia de la voz hablada, es decir, la diferencia entre hablar – susurrar – gritar – cantar.

El gran recurso: La afinación prefonatoria. En investigaciones desarrolladas por especialistas, se ha podido constatar que los pliegues vocales, los músculos y cartílagos laríngeos, se colocan en la posición y el grado de tensión, necesarias para emitir determinada altura, la altura pensada, antes de producirse la fonación, lo que se conoce como la afinación prefonatoria (Miller, 1986, p. 4).

Es decir, momentos antes de producir un sonido, los pliegues vocales comienzan a cerrarse parcialmente en respuesta a un impulso nervioso transmitido del cerebro a los músculos de la laringe. Con la acción de éstos impulsos nerviosos y con el aire fluyendo de los pulmones y haciendo presión contra los pliegues, se inicia una actividad vibratoria que permite que el sonido pensado se produzca. La afinación prefonatoria está directamente ligada a la memoria física y a la memoria tonal:

Con tiempo y práctica se perfecciona esta capacidad de sentir y oír las alturas antes de cantarlas, principio básico para la correcta fonación. Tanto el factor neuro-muscular como el aerodinámico deben estar presentes para producir sonido, ya que la vibración de los pliegues vocales no se lleva a cabo por sí sola, todo lo rige el cerebro. Por esto es tan importante la preparación mental, ya que el mensaje que se envía al cerebro y que éste a su vez transmite a la musculatura, es indispensable y definitivo en el resultado que se espera obtener.

El repertorio bien escogido por parte del docente o director, es la llave que le abre la puerta a un trabajo exitoso. No es el único factor, pero un buen repertorio enamora y entusiasma al grupo, motivándolo a la disciplina, a la dedicación y el compromiso necesarios para crecer y obtener los resultados esperados. Para esto, se debe tener en cuenta la propuesta para el trabajo del repertorio vocal expuesto en el título Pautas para la elección y manejo del repertorio que se encuentra en el capítulo Expresiones Vocales.

Es importante pensar no solo en los repertorios puntuales para cada tipo de agrupación, sino también en repertorios que puedan hacerse con variedad de agrupaciones, con el fin de poder unirlas en presentaciones donde lo vocal y lo instrumental esté presente.

  • Desarrollar las voces individualmente dentro de un contexto grupal.

  • Destacar las fortalezas vocales del grupo.

  • Desarrollar el sentido de línea en el fraseo musical, entendiendo que la música tiene dirección.

  • Desarrollar resistencia respiratoria a través de los fraseos musicales.

  • Desarrollar la conciencia y uso de la musculatura abdominal para el desarrollo de un sonido robusto y proyectado, trabajo que se inicia a través de células rítmicas, apoyadas en las consonantes explosivas.

  • Desarrollar flexibilidad vocal a través de todo tipo de intervalos melódicos en escalas, arpegios y modos.

  • Explorar el trabajo de la percusión corporal a través de motivos melódico-rítmicos.

  • Trabajar todos y cada uno de los conceptos musicales a desarrollar durante las clases y ensayos.

  • Ofrecer una experiencia significativa que contribuya al desarrollo integral del individuo.

  • Las tesituras para cada grupo de edad y tipo de voz.

  • Las tonalidades pertinentes según las edades.

  • Las voces blancas y su manejo.

  • Las voces adolescentes y su manejo.

  • Las voces adultas y su manejo.

  • Conocimiento de las características “tipo” de las diferentes expresiones/regiones vocales a trabajar.

  • Conocimiento de los estilos, los géneros urbanos a abordar.

  • Conocimiento de la tradición, de cómo se ha hecho anteriormente.

  • Conocimiento de los intérpretes, la historia y su desarrollo hasta lo que se hace actualmente.

  • Conocimiento, rigor y respeto por las fuentes.

Proceso de abordaje e implementación

Derrotero metodológico. El siguiente es un derrotero metodológico recomendado para el trabajo con grupos que están en el proceso de su desarrollo vocal-coral y corresponde a las necesidades cotidianas de los directores en este transcurrir:

¿Cómo empezar? Cantando una corta y sencilla canción de fácil aprendizaje, con un rango de quinta que sirva para “tomar la temperatura” del grupo.

¿Qué tonalidad usar para empezar? En re o mi mayor para las voces infantiles, en do mayor para mujeres y muchachos adolescentes o la bemol para las voces cambiantes varoniles.

  • Examinar: escuchar con atención y agudeza, como quien examina al paciente, para conocer los síntomas de los que adolece el grupo en todos los aspectos: postura corporal, respiración, sonido, afinación, uso de articuladores, etc.

  • Diagnosticar: establecer y precisar lo que sucede puntualmente.

  • Recetar: hacer un plan de ejercicios de lo que se conoce para mejorar lo diagnosticado; identificar qué se debe aplicar en todos los ensayos o clases.

  • Elaborar la medicina: crear los ejercicios o estrategias a aplicar.

  • Aplicar la medicina: juiciosamente, aplicar lo recetado con rigor en cada clase y ensayo.

  • Medir los resultados de las estrategias aplicadas, ya sea para ajustarlas, variarlas o cambiarlas según el caso, con el fin de buscar el mejor resultado con un proceso sólido y productivo.

¿Para qué? Para organizar los estudiantes por edades, tamaño y fisonomía en el coro infantil, o para organizarlos por voz hablada y por calidad de sonido y rango en el coro juvenil de voces cambiantes en expansión.

¿Por qué una disposición según afinación y posibilidades vocales? En un mismo grupo se encuentran cucarrones, aquellos que cantan agudo, los que gritan, los que susurran, los que cantan nasal o con aire, los que cantan afinado, o a los que les cuesta afinar, etc.

  • Se separan para poderlos agrupar.

  • Se agrupan según características similares para fortalecer cada grupo, los que afinan rápidamente, los que afinan con dificultad, los que no afinan todavía, etc.

  • Para poder dirigirse a cada grupo específicamente.

  • Para desarrollar estrategias diferentes para cada caso en cada grupo.

  • El hábito de cantar con el mecanismo ligero.

  • La voz cantada versus la voz hablada (hablar, gritar, susurrar, cantar).

  • Exploración de los dos mecanismos, sensaciones e imágenes para la creación de un banco de conceptos y de vocabulario común.

  • Un repertorio muy bien escogido según la edad y el tipo de voz, al comienzo en unísono como mejor herramienta para desarrollar las voces y un sonido grupal.

¿Cómo conectarse con la voz ligera? Por medio de la exploración e imitación de sonidos y voces diferentes. Ejemplo: gaticos, perros grandes, monitos animados, muy agudo, muy grave, nasal, oscuro, brillante, etc.

¿Cómo debe ser el sonido? El sonido debe ser redondo, suave, fácil, natural, aflautado, con foco y afinado.

¿Cómo monitorear la respiración? Estando atentos a que no se muevan los hombros, a que se sienta el movimiento de la musculatura abdominal y que la inhalación sea silenciosa.

  • En que la postura corporal sea la correcta, que no obstruya el movimiento ni el paso del aire, erguido y sólido.

  • En que la respiración fluya sin interrupciones e incluya todo el cuerpo.

  • En que el sonido sea natural y suave, cantando con el mecanismo ligero y el uso correcto de los articuladores.

  • En que se cante siempre afinado.

  • En cantar expresiva y musicalmente.

  • Poner la voz en el cuerpo y darle cuerpo a la voz.

  • Poner la voz a sonar con la calidad de sonido y la afinación deseada.

  • Enseñar el repertorio por frases, ejercitando la memoria y la coordinación.

  • Mantener la calidad del sonido y la buena afinación.

  • Brindar espacio para encontrar la expresión propia en aras de la construcción del sonido grupal.

  • Brindar espacio para la creatividad y la improvisación.

  • Hacer música en todo momento con atención a un proceso exitoso que deje sembradas las semillas para la continuación del crecimiento musical y personal.

Modalidades del aprendizaje. Desde hace unas décadas se viene trabajando, con base en importantes estudios y argumentos reveladores, en la diversidad de formas en las que un individuo aprende y se relaciona con la música. Esto es lo que conocemos como modos o estilos de aprendizaje.

Estos modos se refieren a las inteligencias múltiples y a la manera cómo extraemos la información de nuestro entorno durante el aprendizaje, para ayudar a la percepción, organización y procesamiento de la misma. Un planteamiento que puede ser pertinente en el presente lineamiento, enfatiza la percepción sensorial auditiva, visual, y kinestésica o táctil, propuesta por Walter Barbe y Raymond S. Swassing, en 1979. Según Barbe y Swassing, una persona en proceso de aprendizaje, extrae la información de su entorno de una manera más eficiente, por medio de uno de tres canales sensoriales: auditivo, visual, o kinestésico/táctil (Rosabal, 2008).

Todos tendemos a aprender más fácilmente en dos o más de estas modalidades con la predominancia de una de ellas. Lo ideal en una clase o ensayo, es que en su desarrollo se incluyan todas las modalidades de aprendizaje para así tratar de llegarle mejor a todos y cada uno de los individuos. De esta manera se pueden incluir diversas actividades que le dan variedad al trabajo.

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