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4.2.2. Práctica instrumental y vocal para discapacidad visual

La música permite que el ser humano viva de una manera emocional o emotiva, lo cual permite a la persona con discapacidad visual establecer una relación muy estrecha con ella, ya que no es necesaria la visión: no existen barreras entre las personas invidentes y la música, al contrario, debido a su manera de captar y memorizar el sonido, ellas pueden responder a los estímulos musicales cómodamente7.

Por su discapacidad, las personas invidentes han agudizado el oído musical, por lo cual se sugiere el trabajo con instrumentos melódicos y armónicos:

Melódicos: flauta, piano, violín.

Armónicos: piano, guitarra, bajo eléctrico.

  • Diferenciar ruido de sonido.

  • Trabajo sensorial.

  • Reconocimiento básico de timbres.

  • Trabajo de motricidad (desplazamientos, lateralidad y trabajo corporal nivel básico).

  • Entrenamiento auditivo.

Trabajo vocal

El uso de la voz y la interpretación de canciones es una gran herramienta en la enseñanza musical de la persona invidente, ya que le permite expresarse plenamente a través del canto, y si realiza esta actividad con otras personas tiene una gran oportunidad de socializar e integrarse haciendo parte de un grupo musical.

El trabajo vocal con personas invidentes puede iniciarse con vocalizaciones, fonemas, palabra hablada, ejercicios de dicción, emisión, proyección e interpretación, a partir de modelos básicos dados por el docente y con ejemplos de grabaciones que les permitan ir reconociendo su voz hablada y su voz cantada.

Se utiliza el cuerpo como medio de comunicación para identificar y relacionar la escala musical, por ejemplo en el antebrazo o en la columna de manera ascendente y descendente. Así mismo, se utiliza el sistema braille para la interpretación de las notas con la musicografía de manera sencilla y gradual, lo que permite una apropiación más exacta de las notas, las alturas y los intervalos.

Figura 22. Notas, figuras y silencios del sistema braille.

Fuente: La musicografía Braille. Un acercamiento a la escritura musical para uso de las personas ciegas. Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), 2001, pág. 5.


Trabajo instrumental

Los niños, jóvenes y adultos con discapacidad visual logran interpretar instrumentos musicales cuando se aplican variadas estrategias metodológicas que llevan a la adquisición de conocimientos y técnicas interpretativas.

El estímulo de la percepción de los mensajes rítmicos y melódicos a través de la acción, desarrolla mejor la capacidad auditiva, de expresión y comunicación social. Para ello es necesario diseñar un programa y un material didáctico que avance en profundidad y en grados de dificultad, en lo relacionado con el ritmo y la melodía. Esto debe basarse en elementos de contacto táctil y la musicógrafa braille, hasta llegar al instrumento que se desee interpretar. Para el proceso didáctico se recomienda comenzar con actividades sencillas y avanzar gradualmente con elementos rítmicos y melódicos, así como realizar audiciones y percusiones corporales. Los instrumentos que se recomiendan son flauta, piano, guitarra y percusión.

  • Realizar ejercicios de disociación rítmica utilizando todo el cuerpo como elemento de percusión y caja de resonancia.

  • Realizar la lectura en braille para facilitar la adquisición del conocimiento y la comprensión de las diferencias entre alturas, dinámicas y estructuras rítmicas.

  • Realizar ejercicios por imitación vocal e instrumental.

  • Realizar ejercicios graduales en los instrumentos seleccionados.

  • Realizar montajes sencillos que permitan aplicar los elementos rítmicos y melódicos.

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