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3.5. Orquestas

3.5.1. Características generales del formato y sus sub-formatos (géneros)

Este es el más amplio formato instrumental de la tradición musical mundial en occidente. Las primeras orquestas sinfónicas nacieron en las ciudades de Mannheim y Viena. Se define por su organología, conformada por instrumentos de cuerda, viento y percusión, para los cuales los compositores han desarrollado unas estéticas particulares en constante evolución a través de la historia. En su seno han germinado y evolucionado formas musicales como la sinfonía, el ballet, el concierto, la suite, el poema sinfónico y la ópera, entre otras formas instrumentales y vocales.

  • Se centra en la práctica de conjunto.

  • Hay presencia de todas las familias instrumentales.

  • Es un formato numeroso.

  • Es versátil en cuanto puede abordar diversas estéticas, épocas, géneros y estilos.

  • Aunque buena parte de su proyección se destina a las salas de concierto o demás recintos cerrados, también puede presentarse en otros espacios abiertos o al aire libre.

  • Es un formato de plantillas variables: se le restan o adicionan instrumentos de acuerdo a los requerimientos de los compositores y arreglistas.

  • Su medio de representación es la notación musical occidental.

La orquesta sinfónica está constituida por cuatro familias instrumentales: viento madera, viento metal, percusión y cuerdas. La combinación de estas familias instrumentales y sus roles asignados permiten diferenciar unos elementos de naturaleza tímbrica, estética y cultural para dotar al formato de una identidad sonora característica, que le otorga personalidad y naturaleza propia.

A lo largo de la historia, se han venido ampliando las plantillas instrumentales de la orquesta sinfónica gracias a las dimensiones y exigencias extendidas de los compositores, quienes llegan a demandar en sus obras el uso de algunos instrumentos no habituales en las familias antes mencionadas. Sin embargo, se puede hablar de una plantilla instrumental básica que asegure la riqueza tímbrica y el balance adecuado para el formato orquestal:

En el nivel básico, esta propuesta de plantilla puede variar de acuerdo a las necesidades específicas de las obras y de acuerdo también a la disponibilidad de los instrumentos. En todo caso se debe procurar un balance sonoro atendiendo a los criterios acuñados en la historia de la orquestación.

¿Cuál es la distribución espacial u organización instrumental del formato?

Los instrumentos de la orquesta se ubican de adelante hacia atrás empezando de menor a mayor potencia o volumen. Se agrupan además por familias instrumentales, comenzando en la parte delantera con la sección de cuerda, ubicados de izquierda a derecha en semicírculo, de los agudos a los graves: violines primeros, luego segundos, violas, cellos y contrabajos. Muchas orquestas siguen este modelo de raíz italiana, pero las orquestas sajonas intercambian el lugar de los chelos y las violas, de tal modo que éstas se enfrentan a los primeros violines y ocupan el borde derecho del escenario. Detrás de la sección de cuerda siguen las maderas, normalmente en dos filas, la primera para flautas y oboes y la segunda para clarinetes y fagotes. Después se ubican los metales, con los cornos a la izquierda, luego trompetas y a la derecha trombones y tuba. En la parte trasera se ubica la familia de la percusión.

En la orquesta sinfónica pueden presentarse subformatos al dividir sus secciones en cuerdas o vientos. No obstante, con el advenimiento de la familia de la percusión desde el siglo XX, son habituales los ensambles de percusión sola.

Además se tiene la posibilidad de conformar los grupos de cámara cultivados en la historia de la música desde el periodo clásico como el cuarteto de cuerda y el quinteto de maderas, así como otros más recientes como el quinteto de metales.

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