Menú Principal Inicio

3.2.3. Bases técnicas para fundamentar la práctica vocal-instrumental

Procesos vocales

El trabajo vocal en el formato de las músicas urbanas se fundamenta en los estilos naturales de interpretación. Lo que se busca aquí es cultivar y fortalecer las identidades, sin chocar con las intenciones de los vocalistas, tratando de encauzar los potenciales que lleven a perfilar técnicas de manejo vocal en conceptos de registro, vocalización, entonación y expresión corporal.

Es importante en este contexto el respeto por el color de la voz, pues dependiendo del formato, este puede adquirir matices que van desde las voces rasgadas, nasales y guturales hasta las impostadas, que en la mayoría de los casos lo que buscan es una interpretación y una comunicación (así no se tenga una gran voz) que los identifique, y precisan de una buena orientación para su fortalecimiento.

Para su práctica, es importante ubicar los registros vocales que permitan encontrar el estilo y las tonalidades más favorables a través de ejercicios de entonación con transposición espontánea.

Cabe recalcar que lo que hace llamativos a los procesos vocales en las músicas urbanas, son una serie de manierismos (regularmente propios de los intérpretes) que exploran y recrean las achacaturas, los glisandos, los vibratos y una serie de emisiones (gallitos) consideradas imperfectas en las técnicas vocales de canto académico, que enriquecen estas sonoridades imprimiendo una característica muy particular al estilo de los vocalistas. Estas técnicas aparecen de manera natural y a través de prácticas que en la mayoría de los casos se desarrollan sin orientaciones o guías de docentes.

Los formatos que recrean textos en forma de rap, requieren de un manejo apropiado del fraseo, la respiración, la vocalización, la estabilidad en el tempo, la versatilidad en las acentuaciones y el desarrollo del repentismo, como características del mismo. Los procesos armónico-vocales se dan a partir de la entonación de primera y segunda voz por terceras o sextas, que en algunos casos fluyen de manera espontánea. Para este caso se requiere de un entrenamiento basado en la vivencia de formas quodlibet, canon y montajes de voz más bordones, que vayan creando y desarrollando el pensamiento armónico, con un proceso fortalecido desde el canto al unísono y aprovechando igualmente las posibilidades vocales que se puedan presentar.

Procesos instrumentales

La elección de un instrumento dentro de los formatos obedece a una serie de ejercicios y vivencias previas dentro de los contextos sonoros. Casi siempre es libre, más por gusto que por asignación, con la plena convicción de que ese es el lugar, lo que vale realmente es sentirse bien con la función que se cumple. Aun así, es pertinente generar espacios para que se exploren las técnicas que lleven a los estudiantes a descubrir el instrumento de su preferencia, de una manera lúdica, sin tensiones y muy acorde a sus pretensiones, intereses y facilidad de interpretación.

  • Instrumentos rítmicos: manejo de baquetas y golpeadores, golpes abiertos, cerrados, quemaos (slap), canteados, ostinatos rítmicos y lectura rítmica.

  • Instrumentos armónicos: rasgueos, arpegios, manejo de acordes, lectura de cifrado, ciclos armónicos, tablaturas y ostinatos rítmico-armónicos.

  • Instrumentos melódicos: manejo de picks, lectura básica, tablaturas, escalas y repertorios.

  • Recursos tecnológicos: manejo se software (grabación y edición) aplicaciones y sonido.

Anterior Siguiente