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2.3. Lo corporal

En el nivel básico, este eje se comprende desde la interrelación de las dimensiones expresivas, técnicas y cognitivas.

En la dimensión expresiva, este eje pasa por vivenciar con todo nuestro cuerpo (físico-cognitivo y emocional) el sentir de la música, posibilitando a los sentidos tomar fuerza para que las interpretaciones de las músicas (tanto del músico como del oyente) sean reales.

Lo corporal se relaciona también con la expresión como unidad que corporiza el quehacer musical, ya sea desde los gestos, el movimiento, la percusión corporal o la voz, como elemento que cohesiona y unifica el entrenamiento de la memoria muscular para el abordaje de un instrumento. El cuerpo posibilita el manejo multinivel (tan propio del oficio de la música), con exactitud y belleza, facilitando desde su aprestamiento el abordaje de otros instrumentos de manera sana y eficaz. La ejecución instrumental debe ser una muestra de armonía, equilibrio y belleza corporal. El instrumento, en comunión con el instrumentista, genera vibraciones que hacen que el cuerpo establezca una “danza sonora” que lo gratifica y lo potencia a él, al instrumento, a la música y al público.

Además de la vivencia como fuente de aprendizaje de la música, el trabajo corporal permite el desarrollo técnico adecuado para la ejecución instrumental y el canto, por medio de reconocimiento de particularidades físicas, cognitivas y emocionales. Esto tiene que ver con las posibilidades anatómicas de los estudiantes en función de la práctica musical y los cuidados que se deben considerar para hacer un uso adecuado del cuerpo desde lo instrumental, lo vocal, el movimiento y la expresión escénica2.

Para el desarrollo de lo anterior, resulta fundamental fortalecer el control corporal presente en las disociaciones y en los ejercicios de simultaneidad; que los estudiantes sean capaces de cantar mientras tocan un instrumento rítmico o armónico, que se vea en su puesta corporal una simetría y una flexibilidad.

  • Coordinación motriz

    1. Ejecución de movimientos de locomoción y desplazamientos rítmicos expresivos y coordinados según estímulo musical de manera libre y dirigida.

    2. Disociación de planos corporales, manos, hombros, muslos, pies (pulso, subdivisión y acento) con movimientos, simultáneos o alternos.

    3. Creación de esquemas corporales por frases, sumando cada vez un movimiento nuevo.

    4. Realización de encadenamientos rítmicos, imitando un modelo de movimiento pre visualizado, mientras se observa uno nuevo.

    5. Representación corporal, mediante la danza, de los elementos rítmicos el repertorio seleccionado en este nivel, para el formato.

    6. Representación con percusión corporal, de cada una de las diferentes estructuras rítmicas del arreglo de las obras del repertorio que se ha seleccionado para el nivel y el formato.

    7. Montaje rítmico corporal simultáneo de las diferentes estructuras rítmicas que comprende el arreglo de la obra del repertorio.

    8. Desarrollo de ejercicios de improvisación corporal que se encuentren acordes con el repertorio que se está trabajando en el formato que corresponda.

    9. Representación corporal del movimiento sonoro de las distintas líneas melodías del repertorio seleccionado, mientras se canta o se escucha.

    10. Movimientos preparatorios en el instrumento, sin producción sonora, acompañados del canto.

    11. Ejecución instrumental de la línea ritmo-melódica mientras se canta.

    12. Ejecución instrumental sin canto y con carácter expresivo.

    13. Discriminación y coordinación motriz que permitan tocar, cantar y bailar, con los instrumentos del formato que así lo faciliten.

  • Aprestamiento corporal (rutina de ejercicios de relajación, tensión y respiración) que permita preparar y disponer el cuerpo para las tareas propias de la práctica musical.

  • Ajuste corporal al instrumento mediante la exploración de diversas formas de emisión y su relación con la postura corporal en la búsqueda de un sonido vivo y activo, manteniendo la energía corporal necesaria para ello.

  • Postura corporal que requiere tomar conciencia de la estabilidad y el equilibrio necesarios para una sana y expresiva ejecución instrumental.

  • Apropiación de hábitos de cuidado corporal en relación con la técnica específica del instrumento.

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