Menú Principal Inicio

2.2. Lo auditivo

Este eje abarca el trabajo de la escucha activa como medio que conduce al conocimiento, experimentación y abordaje de diferentes códigos, sistemas, escrituras, técnicas y estéticas, lo que permite diversificar las prácticas y enriquecer nuestros referentes musicales.

La escucha activa es también el camino para la comprensión, distinción y apropiación de los elementos constitutivos del fenómeno musical, profundizando en lo que refiere al ritmo (pulso, métrica, acentos, etc.), la interválica, lo melódico, lo armónico, la poética y los roles dentro de una obra musical. La escucha activa es el camino para generar bancos de imágenes sonoras necesarias para desarrollar la memoria tonal, rítmica, armónica, emocional-corporal y así poner la música en la cabeza y en el cuerpo.

En el conocimiento y práctica musical, el desarrollo y creación de un banco de sonidos, imágenes y referentes por medio de la escucha, la exposición, la práctica, la exploración y experimentación que abarque al individuo de manera integral, es un paso fundamental en la construcción del pensamiento musical. Actualmente, los procesos auditivos se dan de manera más amplia gracias a los recursos tecnológicos. Hoy en día es más fácil acceder a archivos sonoros a través de la red, degustarlos, compartirlos y por supuesto construir culturas auditivas.

Este eje se vincula de manera estrecha con la representación de aquello que captamos a través de la escucha activa y profunda. De allí que resulte fundamental acercar a los estudiantes a las posibilidades de representación de las relaciones existentes al interior de la música, a través de la representación corporal del sonido y sus movimientos, y de la notación convencional y no convencional. En este punto, la interrelación entre lo auditivo y lo corporal es relevante en la toma de conciencia de los elementos de la música.

Lo auditivo se asocia a las percepciones y por lo tanto se articula con el sentido estético. La cualificación de esas experiencias define las preferencias de los estudiantes, permite precisar y enriquecer aquello que agrada, atrae, y por tanto delimita las perspectivas respecto al estudio de la música. En este sentido, cobra relevancia crear una cultura auditiva con sentido crítico que contribuya a la afinación de la propia expresión y a establecer las bases de un juicio estético-analítico, en donde el oyente valore y clasifique la experiencia musical de diversas épocas, estilos y contextos.

Es así como, en el eje auditivo, se propende por la formación del juicio valorativo que implica el reconocimiento de las habilidades y del rol de un músico en el entorno grupal. La formación de la valoración de lo que cada quien produce (con la voz o el instrumento) se aborda desde:

  • Ampliación de los referentes auditivos, mediante la escucha activa de diversas manifestaciones musicales, géneros, formatos de culturas diferentes y contrastantes.

  • Discriminación auditiva de los timbres instrumentales de diversos formatos, con énfasis en el formato que se introduce y desarrolla en la escuela de música para este nivel.

  • Discriminación auditiva de ostinatos y estructuras rítmicas de cada una de las obras de los repertorios seleccionados para el formato.

  • Discriminación y comprensión auditiva del movimiento sonoro de cada una de las líneas melódicas de las obras de los repertorios seleccionados para el formato.

  • Reconocimiento de cambios armónicos en los repertorios seleccionados para el formato.

  • Discriminación y representación corporal de los distintos elementos musicales: rítmicos, melódicos, armónicos, formales y expresivos.

  • Análisis de los textos y líricas de los repertorios seleccionados para el formato, si es del caso.

  • Desarrollo de la afinación pre-fonatoria o pre-ejecutoria según el caso (vocal o instrumental).

  • Diferenciación auditiva de la línea ritmo-melódica del instrumento que se interpreta, con relación a las líneas ritmo-melódicas de los demás instrumentos del formato.

  • Exploración del balance sonoro dentro de los repertorios seleccionados para el formato.

Aunque para el nivel básico el eje auditivo prioriza los elementos anteriormente mencionados, es importante conservar la práctica planteada desde iniciación, donde la audición nos siga conectando con impresiones, sensaciones, imágenes, pensamientos y sentimientos. Humanidad que abre el camino a los procesos mentales requeridos para la comprensión de los elementos musicales.

Anterior Siguiente