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1.2 Sentido creativo

El proceso creativo en el nivel básico se edifica a partir de los ejercicios y prácticas vivenciados en la fase de iniciación, permitiendo que se cualifiquen las experiencias de exploración, improvisación, creaciones individuales y colectivas obtenidas, y que naturalmente sirven de referente a la construcción de las nuevas propuestas. Ya en esta fase, la creación pasa de una etapa sensorial, vivenciada en la iniciación, a un proceso menos intuitivo y un poco más sistemático, pero sin perder la sorpresa y naturalidad. Igualmente, se debe mantener la espontaneidad, permitiendo a los participantes el disfrute, la curiosidad y la expectativa, que sostienen la posibilidad de maravillarse en la experiencia de crear.

Activar la creatividad es esculcar en el banco de datos y reordenar, seleccionar y redimensionar los datos que hay allí, para hallar nuevas o mejores posibilidades, transformando y recreando el material sonoro. El sentido creativo debe cruzarse con cada eje formativo para contribuir a encontrar diversidad de soluciones oportunas de experimentación y actividad musical; lo que comúnmente denominamos el error y la equivocación, se convierten en elementos de reflexión y construcción, y en posibles componentes aleatorios de la estructura del discurso musical.

En esta parte del proceso, la creación presenta unas referencias y condiciones dadas por los formatos, que inciden en la variación de matices y dinámicas, y permiten a los participantes interactuar dando vía a su creatividad de manera individual y colectiva, aprovechando los diferentes recursos y medios tecnológicos para hacer registros de las secuencias y de la viabilidad de los procesos creativos.

Para el nivel básico, los sentidos creativo y estético analítico se retroalimentan, ya que este último permite un mejor ordenamiento en la reproducción de los códigos de cada formato, mientras que el sentido creativo permite nuevas sonoridades (vocales e instrumentales), así como el goce dentro de las prácticas.

Los sentidos lúdico y creativo tienen como propósitos generar un repertorio autónomo de imágenes sonoras, contribuir a la estructuración de un pensamiento musical con sentido y aportar al diseño de prácticas, clases y ensayos llenos de movimiento, actividad corporal, juego y disfrute, entre otros, siendo todo esto la fuente para mejores desarrollos y una mejor comprensión de lo teórico que vendrá luego. La música pasa por el cuerpo y el cuerpo pasa por la música antes de ser conceptualizada o teorizada, de allí que resulte vital:

En el nivel básico es importante generar espacios creativos participativos, en donde cada integrante aporte desde su imaginación, desde su lógica y desde su bagaje cultural y social, y lograr desde esa práctica colectiva cualificar las ideas de todos, dando valor a los diferentes aportes.

Para nuestro objeto de estudio, podemos sugerir algunos elementos como referentes para implementar las prácticas creativas tales como: armonías preestablecidas, ostinatos, juegos de pregunta y respuesta, prácticas de expresión repentista y textos improvisados sobre estructuras dadas.

Los procesos de improvisación y creación pueden darse de diferentes maneras, y varían dependiendo de los contextos, intereses y habilidades que presenten los participantes. Para ello, es importante que las prácticas creativas permitan que fluyan las ideas y que los potenciales individuales y colectivos sean valorados en sus diferentes formas: en lo rítmico, lo vocal, lo armónico, manejo de textos, entre otros.

Creación desde lo rítmico

A partir de ejercicios corporales de disociación, superposición e imitaciones, los participantes podrán hacer propuestas en donde se conjugue el manejo de elementos rítmicos. Se pueden crear ritmos, rondas y trabalenguas, que los lleve a la construcción de secuencias u ostinatos y finalmente a generar repertorios.

Por otro lado, las estructuras rítmicas preestablecidas que mueven los géneros musicales, tienen en su diseño la posibilidad de recrear la improvisación, como es el caso de las músicas regionales y urbanas.

También es importante generar procesos que se fortalezcan en las diferentes formas de expresión vocal, como las coplas, los juegos de trova, canto responsorial y los lenguajes rítmicos hablados como el rap.

  • Leer textos de manera individual y colectiva, haciendo énfasis en la prosodia (poesías, cuentos y textos creados) marcando el pulso.

  • A partir de un tema dado, realizar juegos de lenguaje (palabras similares) que los lleven a la creación de trabalenguas.

  • Crear rondas y coplas en tempo binario y ternario.

  • Realizar juegos de imitación de motivos y frases rítmicas.

  • Presentar un motivo rítmico a manera de pregunta, que permita una respuesta espontánea improvisada.

  • Creación de esquemas y secuencias corporales con el material elaborado.

  • Realizar juegos vocales utilizando los ostinatos rítmicos regionales de las músicas tradicionales.

  • Abrir espacios de improvisación vocal y rítmica sobre los ostinatos vocales trabajados.

  • Realizar juegos de beat box, recreando diferentes estructuras rítmicas.

  • Realizar juegos de rap con los textos creados sobre estructura de beat box.

Creación desde lo melódico

Los juegos de pregunta y respuesta se convierten en la estrategia ideal para generar procesos creativos melódicos en el ciclo básico. De manera natural respondemos a una propuesta melódica, pero esto se enfatiza cuando el texto lleva inscrito un mensaje particular que inquiete a los estudiantes.

Cuando se utilizan estrategias de creación colectiva, resulta interesante apreciar la atención y la expectativa que se genera en los participantes, pues en esta construcción se ponen en evidencia el trabajo en equipo, el liderazgo y las capacidades creativas, en donde se dan libertades y se encauzan las ideas del grupo.

  • Juegos de imitación de motivos y frases melódicas.

  • Juegos de pregunta y respuesta de manera espontánea.

  • Crear textos y entonarlos de manera espontánea.

  • Crear textos y entonarlos con los cinco primeros sonidos de la escala mayor de manera ascendente y descendente.

  • Crear textos y entonarlos con los sonidos del acorde mayor de manera ascendente y descendente.

  • Creación de textos de manera colectiva con estructura de verso.

  • Ejercicio creativo colectivo de melodías sobre los versos creados.

  • Musicalizar un texto, rima o ronda, con la estructura de tercera menor y tercera mayor.

  • A partir de una frase (estribillo) generar una propuesta que estimule la creatividad en el canto responsorial.

  • Realizar grabaciones o transcripciones como registro de la experiencia.

Creación desde lo armónico

Los ciclos armónicos se convierten en la base que permite mantener ambientes tonales, dar estabilidad y, gracias a su secuencia repetitiva, motivan a los participantes a recrear melodías que se construyen de manera improvisada a partir de las escalas pentatónicas.

Este ejercicio favorece los ambientes naturales de creación, pues por su dinámica, los participantes enmarcados en un ámbito tonal proponen combinaciones espontáneas, producto de su estado anímico, de sus conceptos rítmicos, de su capacidad de riesgo y de su inventiva. Esto se convierte en insumo para una creación melódica, susceptible de ser la pauta de una nueva canción.

  • Sobre la estructura de tónica y dominante (dos compases cada una), realizar ejercicios de pregunta y respuesta a manera de fraseo.

  • Juegos de improvisación sobre estructura tónica (un compás), subdominante (un compás) y dominante (dos compases).

  • Juegos de improvisación sobre estructura tónica (un compás), sexto grado menor (un compás), segundo grado menor (un compás) y quinto grado con séptima (un compás).

  • Crear textos y entonarlos a partir de los ciclos trabajados.

  • Interpretar la escala pentatónica sobre los ciclos trabajados con figuraciones de negra y corchea.

  • Improvisar melodías sobre los ciclos trabajados haciendo uso de la escala pentatónica.

  • Ejercicio colectivo de creación sobre los ciclos armónicos propuestos.

  • Realizar grabaciones o transcripciones como registro de la experiencia.

1.2.1. Proceso de desarrollo creativo para el nivel básico

La creatividad se encuentra presente en todas las actividades humanas, es inherente a su ser, a su esencia, a su naturaleza. Cada decisión, cada pensamiento, cada construcción y cada acto realizado por el hombre se encuentran permeados de creatividad.

En el hecho educativo, propiciar el espacio para la creatividad significa permitirle al individuo realmente expresarse de la manera más sincera posible. Por lo anterior, los docentes tendrán en cuenta que los parámetros para la elaboración o desarrollo de una actividad son de suma importancia, pero de igual importancia serán todas las formas en las cuales los estudiantes resuelven por sí mismos las situaciones y sus propuestas para dar soluciones a las problemáticas.

A continuación se expondrán algunas situaciones cotidianas en las que, a partir de la interacción entre docentes y estudiantes o a través de los formatos, se podrán plantear experiencias que estimulan el desarrollo creativo.

Sin dejar de lado los avances a nivel de técnica instrumental que se han dado a través de la historia, se sugiere:

  • Dentro de la exploración instrumental, no solo abordar nuevas sonoridades y nuevas experiencias con el instrumento, sino permitir también la búsqueda personal de la comodidad con el mismo desde la aproximación física, posibles variaciones de la técnica tradicional en pro de mejorar la experiencia personal de cada individuo.

  • Donde sea posible, con estudiantes y docentes más experimentados, hacer el contacto con fabricantes de instrumentos musicales (luthiers) y explorar nuevos materiales de construcción o nuevas propuestas para encontrar diversas tímbricas.

  • A medida que se va logrando un desarrollo técnico con el instrumento, crear melodías, hacer variaciones rítmicas de los repertorios y crear temas con formas sencillas equivalentes a las que se van estudiando y ejecutando, con el fin de mantener un ejercicio creativo constante y contribuir a la apropiación de las estructuras musicales.

El docente debe orientar en el trabajo colectivo formas activas de relación con el medio musical y sonoro, de manera que vaya promoviendo en los estudiantes capacidad para trascender la imitación y la reproducción hacia ejercicios y posturas creativas, hasta lograr hábitos y necesidades de expresión creativa.

La voz constituye, por excelencia, un medio al alcance de todos para experimentar procesos creativos de forma gradual, mediante actividades tales como:

  • A partir de una canción conocida, el docente canta el primer motivo o primera frase a manera de pregunta y el estudiante realiza una variación del segundo motivo o frase a manera de respuesta.

  • Se entona una canción completa, y una vez memorizada, los estudiantes proponen ostinatos o breves contracantos que tengan coherencia métrica y armónica.

  • A partir de una melodía conocida (con su respectivo texto), los estudiantes elaboran dúos homofónicos de diferente dirección melódica, que tengan coherencia armónica.

  • A partir de un texto dado los estudiantes componen la melodía y la graban para poderla socializar y analizar.

  • Musicalizar refranes o adivinanzas tanto en estructuras rítmicas habladas a dos o más voces, como en estructuras melódicas a dúo.

  • Crear formas musicales sencillas tipo canción estrófica (A-B) o rondó (A-B-A-C-A-D-A).

  • Creación de textos.

  • Reemplazo de textos en melodías.

  • Uso de círculos armónicos básicos para la improvisación y creación vocal e instrumental, con recursos aprendidos.

  • Aparte del plan de montaje de repertorio con los arreglos e ideas del docente, también es recomendable permitir que los estudiantes generen ideas, cambios en los arreglos musicales y exploraciones guiadas por el docente, para lograr mutar o cambiar las propuestas sonoras siempre en pro de la lúdica y de resultados que generen orgullo en los estudiantes.

  • Los estudiantes deben asumir la importancia del hecho de la presentación y tener claridad de que en siglo XXI ésta no solo es una experiencia sonora para el público asistente, sino todo un espectáculo sensorial (audio-visual y sensitivo a diversos niveles). Posibilitar que los estudiantes hagan parte de la creación y recreación de estas propuestas genera todo un espacio creativo que propiciará el sentido de pertenencia de la presentación.

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